miércoles, 10 de marzo de 2010

Lost: Dr. Linus




Lo único que me ha gustado de este capítulo es que me ha llevado a reafirmarme en la cuestión que más me enigma de la serie:

¿ Cuánto tiempo lleva sin dormir esta gente?




jueves, 4 de marzo de 2010

Off-topic



Tú sí que eres Ciencia Ficción de la buena.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Lost, al anochecer



Teoría fácil, infantil y grosera en camino.

Creo que toda esta trifulca entre Jacob y Flocke viene de que Flocke una vez se tiró un eructo y entonces Jacob dijo: "Bocio permante, el que me dé chupa veinte". Flocke se enfadó muchísimo, se convirtió en un gran pedo oscuro y le dijo: ¡Ya no t'ajunto! Todos estos años, Flocke ha intentado darle el collejón correspondiente a Jacob, y cómo no podía por sí mismo desarrolló un poderoso sistema basado en una tiza y un trozo de piedra, para contactar con amiguitos que le dieran la colleja por él a Jacob. Con el paso del tiempo, una cosa llevó a la otra, "tú qué miras", "la nariz que se te estira", "tú no entras en mi templo, que no me gusta que se fume", "tú maltratas a Rita", "tú eres un necrófilo..." Vamos, que las acusaciones fueron subiendo de tono hasta que acabó en lo que acabó. Ahora Flocke quiere cargarse a los amiguitos de Jacob para poder formar una familia feliz en la que jugar a Bocio.

Fin

pd- La isla en realidad es un prototipo de Hasbro.

martes, 2 de marzo de 2010

Posesión Infernal, Sam Raimi



Es cierto eso que dicen de que es más fácil escribir criticando algo que no te gusta, que alabando lo que te gusta.
Me encanta cuando caen clásicos de mi cine en las manos carcomidas de quien escribe.

lunes, 1 de marzo de 2010

The Crazies, otra vez jodiéndome la vida




¿Por qué hay una larga, inmensa, infinita lista de películas, series de televisión, novelas, teatros, y demás ficciones varias, que parten de una premisa increíble y terminan por destrozarla hasta dejarla irreconocible?

Me ha pasado con The Crazies ( tercera película de George A.Romero, 1973, traducida de manera increíblemente inspiradora como Los Crazies en este, nuestro país). Decía, que me excedo en las explicaciones al márgen, que me ha pasado con The Crazies como me pasó con The Happening en su día. ( Ni siquiera Zooey consiguió que mermaran mis ganas de seguir el ejemplo de los infectados de la película)

La idea de virus misteriosos que transforman a los humanos y les obligan a realizar atrocidades es algo que me encanta. No ya en el fenómeno zombie ( 28 días después, REC, Infectados) sino en este peculiar escenario en el que la gente no vomita cosas chungas ni tiene los ojos inyectados en sangre. Simplemente se han vuelto locos.

El problema de The Crazies radica en tres aspectos vitales para un film de zombies ( acabo de contradecir mi párrafo anterior, pero es que hablar de Romero y no utilizar el término zombie me parece desaprovechar una oportunidad de oro:


1. En un film de zombies no puedes basar absolutamente toda la película en la introducción al conflicto. Bueno, qué coño, esto no se hace en ninguna película. Es horrible ver una película de terror y pensar: qué soberano coñazo.


2. Si quieres que tu película sea recordada como una buena película de terror introduce: buenos actores, diálogos trabajados, escenas inquietantes y trabaja en la construcción de los personajes y en la creación de ambiente. Si quieres que tu película sea recordada como "de culto", y más allá, de serie b, introduce actores pésimos, diálogos imposibles, situaciones grotescas y mezcla perfecta entre terror genuino y humor. Si quieres que tu película sea recordada como un truño introduce: actores mediocres, diálogos manidos, situaciones predecibles y una mezcla horrible entre thriller de sobremesa y alguna variante barata de CSI.


3. Pero lo más importante, para que una película de zombies, y más aún, de George A. Romero pueda gustarte sólo se necesita una cosa. Esto:




Me da igual que sean altos, bajos, feos, guapos, sanguinolientes, putrefactos, serios, tarados, infectados, poseídos o simplemente furiosos. Sólo pido que aparezca alguno.



Por cierto, esta semana se ha estrenado en los USA, el remake de la susodicha, que si bien parece que va a ser bastante mala, tiene bastantes puntos para mejorar su referente.


Buenas noches.


miércoles, 24 de febrero de 2010

Locke, eres malo

Todo lo que opino sobre la sexta temporada de Lost y nunca me atreví a contarte:

Algún día con más tiempo, probablemente con el último capítulo, os contaré cuál es mi relación con Lost, y qué opino sobre la serie en general. Como ahora no me apetece, y he decidido hacer entradas más cortas, os hablaré de la sexta temporada. Con lo cual, creo que sobra decir, que hay aquí más espoilers que cuando Casciari decidió comentarnos por qué Julie Benz se iba a Mujeres Desesperadas. ¡Vaya! Siento repetir el espoiler.

Como he decidido, y he expuesto, que no quiero hacer una entrada larga, básicamente porque no me sale de los huevos, voy a hacer listas, que es lo que me gusta ( a pesar de que los eruditos las aborrezcan y digan que filmaffinity es un instrumento satánico):

COSAS QUE NO ME GUSTAN NI UN POCO DE LA SEXTA TEMPORADA.

- Principalmente, que queden tan pocos capítulos y, bueno, podría ser un buen punto hasta ahí. Pero no, lo que quiero decir es que, me molesta que queden pocos capítulos y no empiecen a responder. Yo soy de los que ha apoyado todos y cada uno de los capítulos de Lost ( sí, incluso el de los tatuajes de Jack, aunque también creo que es el peor de todos). Nunca me he quejado de lo que, al final, es la esencia de la serie: más y más preguntas. Pero, oye, que esto se acaba.

- Dogen, o como todos lo conocemos, el nuevo chino ( y eso que es japonés).



Es un personaje que me gusta bastante, pero mira, volviendo a lo anterior, no me metas a un chino misterioso en la última temporada. Si quieres, hazlo en la tercera, en la cuarta, en la quinta, y en esta lo explotas con su misticismo chinorris. ( Se me quedará para siempre grabada la escena en la que rompe el amuleto gigante y saca un post-it cual Anne Igartiburu, con los nombres de los candidatos a ocupar el sillón de jacob)

- En general, me da bastante pena que todo lo que hemos sufrido con Dharma, la escotilla, Desmond y las cuentas atrás, se quede en nada. Lo de la guerra entre Jacob y el humo negro me parece genial. Acojonante. Brutal. Pero, ¿ y todo nuestro sufrimiento ha sido en vano?

- Con todo el presupuesto que puede y debe tener esta serie, ¿esto era realmente necesario?



COSAS QUE ME GUSTAN ( QUE ME ENCANTAN, QUE IDOLATRO HASTA LÍMITES INSOSPECHADOS)DE LA SEXTA TEMPORADA DE LOST





Namaste.


jueves, 24 de diciembre de 2009

Carnivale: polvo y magia negra






Cuando el mundo comenzaba a revolucionarse con la llegada de esa misteriosa serie llamada Lost , HBO estrenaba un proyecto tan ambicioso como utópico. En los incipientes foros sobre series en los que se debatía sobre si había monstruo o no había monstruo en la isla, de vez en cuando alguien terminaba su intervención con un: " Atención con Carnivale, que es Lost elevado al cubo". Probablemente Lost y Carnivale no tengan absolutamente nada que ver ( bueno, al menos no tenían nada que ver hasta la season finale de la quinta temporada de Lost), pero si Lost se hubiera hecho en HBO, probablemente compartirían muchas características. Vale, y si yo tuviera ruedas sería una bicicleta. Yo, con mis 16 añitos con los que comencé a ver Lost, leía los comentarios de Carnivale y hacía caso omiso a las recomendaciones. Leyendo sinopsis y opiniones me parecía demasiado elevado para mí. Ahora, con el paso de los años y la, inevitable, maduración personal, comienzo a ver Carnivale.



Carnivale nos sitúa en la América profunda de la Gran Depresión. Recurramos al imaginario colectivo: mucho polvo, casas de madera derruidas, enfermedad, miseria. Una gran crisis que, como todas las situaciones de desgracia, vio nacer (bueno, más bien desarrollarse) a grandes autores de la literatura universal como Steinbeck, Dos Passos o Scott Fitzgerald. En medio de esta Gran Depresión, Carnivale nos habla de una feria ambulante ( tan destrozada como su contexto) repleta de personajes extravagantes, y de la lucha entre el Bien y el Mal que se produce a la sombra de sus carruajes.

Carnivále bebe, pues, de multitud de referentes de todo tipo. Leyendo críticas por Internet encuentro continuas alusiones a Twin Peaks. Yo, que sólo había leído la sinopsis antes de ponerme con el piloto, no podía relacionar el argumento de una y otra serie. Pero claro, la primera imagen que vemos de Carnivale es un primer plano de Michael J. Anderson el icónico enano de Twin Peaks.



En un intenso monólogo en el que da una justificación mitológica y teológica del nacimiento de la creencia en la razón, nos introduce en la materia de Carnivale. Filosofía, religión y siniestros toques de fantasía.


Tras el prólogo de Anderson, la serie comienza con una angustiosa escena hiperrealista y tremendamente descriptiva en la que vemos como el joven protagonista cuida de su madre, en los últimos momentos de su vida. Probablemente sea porque lo he leído recientemente, pero mientras veía la escena no podía parar de pensar en John Kennedy Toole y "La Biblia de Neón", su primera obra. Una historia, en el contexto de post-depresión, sobre el nacimiento del american way of life, de la miseria de los renegados y una crítica a la religión ( y al sistema de predicadores) que también está presente en Carnivale. Una descripción del sur de EEUU, casi más literaria que cinematográfica, a pesar de que no haya ni una sola palabra de diálogo durante la escena.

El desarrollo narrativo de la serie es de un ritmo tremendamente pausado. Predomina la descripción en todo momento, a pesar de que la historia es profunda y contundente. Los referentes van y vienen a cada paso que da la serie. No podemos evitar pensar en Freaks cuando nos introducen a los personajes de la feria ambulante: Dos hermanas siamesas, la mujer barbuda, strippers, un gigante ( que, por cierto, es Matthew McGrory, ya fallecido, a quien vimos en Big Fish y que en su momento fue el hombre más alto del mundo), y el personaje ( o pareja de personajes) más atractivos de la feria: una adivina que se comunica con su madre (aparentemente vegetal) telepáticamente. La fantasía es constante en la serie. Se plantea desde el comienzo que lo sobrenatural existe, aunque se muestra de forma tan sutil que hasta al espectador más "puritano" le parecerá lógico. Es cierto que hay ciertos momentos en los que el guión se vuelve forzado debido a esta fantasía ( las escenas de comunicación telepática entre la madre y la hija son demasiado tópicas, y repetimos, forzadas). Al margen de los poderes "mágicos" de los habitantes de la feria, encontramos la esencia de la serie en el protagonista de la serie. El Jesucristo del desierto ( No continuaremos por aquí, para evitar spoilers mayores).



Como decía antes, la presencia de la religión y de los predicadores americanos se personifica en otro enigmático personaje. Un predicador con dotes de profeta que protagoniza las escenas más siniestra, que sí que nos recuerdan ya a Twin Peaks por su carácter onírico y tremendamente surrealista, pero que pueden volverse en visiones tremendas y ciertamente inquietantes ( me refiero a una escena en concreto, en el segundo episodio, protagonizada por el dueño de un hotel y el profeta. De lo más bestia (moralmente) que he visto en televisión en bastante tiempo).

Dicen que Carnivále fracasó, precisamente, por su tremenda ambición. Era un proyecto ingente, que no se definió en un comienzo ( mezclar thriller, terror, teología y la Gran Depresión era demasiado incluso para HBO), y que le causó la cancelación de la serie tras dos temporadas. Y es que a pesar de que el piloto fue el estreno más visto de HBO ( hasta que llegó True BLood), la audiencia fue cayendo. Una vez estabilizada la audiencia, no era un mal dato, pero cualquiera que se acerque a Carnivale descubrirá desde el primer segundo que la ambientación es asombrosa. Y esta increíble ambientación ( que le regaló 4 emmys) se traduce en un presupuesto desorbitado. Dicen las malas lenguas que cada episodio costaba alrededor de 4 millones de dólares. Creo que es lo mismo que gasta Física o Química en ambientar su instituto.

Aprovechad las vacaciones de navidad para ver Carnivále. Yo la recomiendo vivamente habiendo visto apenas tres episodios. Es cierto que es una serie que exige mucho más del espectador que la mayoría de producciones, y que el ritmo es lento y, repetimos, muy descriptivo, pero al final de cada episodio tienes esa sensación de haber terminado un buen libro. Esas historias tremendas que, muchas veces, cuesta leer, pero cuya recompensa merece la pena.