viernes, 26 de junio de 2009

De la Guerra de los Mundos a District 9: La cara oculta del documental

Hace unas semanas aparecían el trailer y las primeras imágenes promocionales de District 9, el nuevo proyecto como productor de Peter Jackson. La cinta toma uno de los géneros que mejor se han adaptado a la Ciencia Ficción, el falso documental.

Por Javier Roiz (SerieZeta en Ceropretensiones)

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Póster promocional de District 9 (Fuente: TriStar)

“Qué mejor manera de mostrar la irrealidad que a través de la realidad”. Esto es lo que deben pensar últimamente entre el mundo del cine de género, ya que la presencia del falso documental es cada vez más evidente en el cine de terror, fantasía y ciencia ficción. Si tecleamos “Falso Documental” en la enciclopedia libre Wikipedia, leemos con cierto asombro que el falso documental es “un género”. Por todos es sabido que las wikientradas no son siempre de fiar, y en este caso, los creadores de la entrada pecan de exagerados. Es cierto que el falso documental, o mockumentary, goza de un gran número de ejemplares a lo largo de la historia del cine. Pero, quizá sea excesivo agruparlo bajo el distintivo de “género”.

Originariamente se ha entendido el mockumentary como un subgénero de la comedia. Las falsas declaraciones prestadas a estas películas, suelen tener un carácter paródico de la situación real sobre la que ironizan. Películas como Borat (2006) o series de televisión como Trailer Park Boys (2001) o The Office (2001), son claros ejemplos del uso del documental manipulado con intenciones cómicas. Pero, desde hace un tiempo para acá, el mockumentary se ha ido asentando en el género de la Ciencia Ficción. Aunque aún conserva gran parte de su intención cómica, también ha encontrado cancha en cintas de terror o de fantasía.

La Guerra de los Mundos y la publicidad viral

La prehistoria del mockumentary de Ciencia Ficción la encontramos probablemente en un 30 de octubre de 1938. Orson Welles locuta por la cadena, entonces sólo radiofónica, CBS [en inglés] una versión guionizada de La Guerra de los Mundos de H.G. Wells. Se había transformado la estructura de novela de la versión original en un noticiario de aspecto formal similar de la que por entonces se utilizaba en la cadena.

Orson Welles durante la representación de La Guerra de los Mundos en el teatro Mercury/ Fuente: War-ofthe-worlds.co.uk
Orson Welles durante la representación de La Guerra de los Mundos en el teatro Mercury (Fuente: War-ofthe-worlds.co.uk)

Con declaraciones de reporteros, especialistas e incluso un (falso) comunicado del presidente de los EEUU, Welles consiguió hacer real la falsa noticia sobre una invasión alienígena. Los oyentes, no acostumbrados a este tipo de manipulación, cayeron en una histeria colectiva que colapsó comisarías y medios de comunicación. A pesar de que Welles informó al comienzo y al final del programa de que se trataba todo de una teatralización, la calidad de la imitación era tan buena, que durante la casi una hora que duró el programa, New York y New Yersey (donde se suponía que transcurría la invasión) quedaron casi paralizados. Orson Welles declaró que no sabía que su programa iba a tener esa respuesta por parte de los oyentes. La retransmisión de La Guerra de los Mundos ha pasado a la historia como un símbolo del serial radiofónico de Ciencia Ficción, pero también por la demostración del poder de los medios de comunicación de masas así como la catapulta hacia al estrellato de Orson Welles. A modo de anécdota, Radio3 emitió el pasado 30 de octubre una versión de la adaptación de Welles con motivo del 70 aniversario. En él, se utilizaron los mismos artefactos que usaban en el 38 para hacer los efectos de sonido. Podéis escuchar la magnífica reproducción

aquí.( 59′ apróx.)

Pero, como en el cine de los orígenes, no podemos considerar a la emisión de La Guerra de los Mundos como un mockumentary en sí mismo. No tanto por su formato, que sin duda responde al clásico falso documental, sino a la percepción del público de la obra. En los falsos documentales, el público sabe en cierta medida que lo que va a ver es falso. Aunque, como ya hemos dicho, en La Guerra de los Mundos se explicitó que todo era falso, el público creyó que todo aquello era real. Quizá se deba a la escasez de cultura documental y cinematográfica del público de entonces.

En el paso de la radio a la televisión y el cine, el falso documental ha tenido multitud de representaciones. Algunos casos de mockumentary fueron “salpicados” por la polémica. Entrecomillo salpicados, precisamente, porque lo que los productores de estos documentales buscaban era esa polémica para promocionar sus películas. Es el caso de Holocausto Caníbal (1979). En Holocausto Caníbal atendemos a como un grupo de exploradores son cruelmente atacados, y comidos, por una tribu desconocida. La polémica en la cinta viene suscitada por su campaña de promoción. La película se presentó como si el total de la grabación fuese completamente real. Los exploradores habrían muerto en terribles circunstancias y, posteriormente, se habrían encontrado las cintas de las cámaras. En una época en la que comenzó a hablarse en serio de las películas snuff, la osadía de Ruggero Deodato fue atacada por todos los camps (desde los que criticaban la postura moral de Deodato, hasta los que entraban en el juego del director pero criticaban la falta de calidad de la película).

Con más fortuna fue promocionada, casi veinte años después, El Proyecto de la Bruja de Blair (1998). Esta vez, un grupo de estudiantes de Comunicación Audiovisual se adentran en un bosque para descubrir si la leyenda urbana sobre una bruja que habita en el bosque es cierta o no. Al igual que en Holocausto Caníbal, se promocionó la película como si la policía hubiese encontrado en el bosque el coche de los protagonistas destrozado, así como las cintas de vídeo en un pozo de sangre.

Fotograma de El proyecto de la Bruja de Blair/ Fuente: Collinder.com
Fotograma de El proyecto de la Bruja de Blair/ Fuente: Collinder.com

La gran diferencia promocional entre Holocausto Caníbal y El Proyecto de la bruja de Blair fue Internet. La estrategia de márketing de El Proyecto de la Bruja de Blair es considerada como la primera incursión en el llamado marketing viral. Este tipo de publicidad consiste en crear a través de Internet diferentes páginas webs que, aparentemente, no tengan relación con el producto a promocionar. De esta manera se desarrolla un ciclo de publicidad boca-a-oreja, en el que el gasto en publicidad es mínimo y el resultado de impacto máximo. Así, El proyecto de la Bruja de Blair contaba con una extraña página web en la que se muestran fotos del archivo policial así como documentos que, de alguna manera, hacen real lo que el público ve en el cine. Además, otra diferencia sustancial entre Holocausto Caníbal y El Proyecto de la Bruja de Blair es su método de grabación. Mientras en Holocausto Caníbal resultaba evidente que nadie podría haber grabado aquellas escenas con esa calidad técnica, en El Proyecto de la Bruja de Blair, la relación entre los movimientos de cámara y las reacciones y emociones de los personajes era muy real.

Esta misma estrategia de grabación siguió la película Cloverfield (2008). En ella, un monstruo gigante ataca Manhattan y el único método que tenemos para ver este ataque es la cámara casera de un grupo de pijitos neoyorquinos. En este caso, el uso de efectos especiales y la pobre calidad de la grabación, aportan una sesnsación de realidad mucho mayor que cualquier otro producto de este tipo visto hasta ahora. La promoción de esta película se basó también en el márketing viral. Una campaña, que continúa a día de hoy, y que se relaciona con otros productos de su productor JJ. Abrams, como Lost o Alias. (véase esta bizarra web sobre un refresco, que aparece en Alias, y que según los conspiradores en Internet fue el causante del monstruo de Cloverfield y puede que esté relacionado con la isla de Lost)

De zombies catalanes y otras adaptaciones

En España tenemos uno de los casos de mockumentary de terror más impactante de los últimos años. En Rec (2007), Jaume Balagueró y Paco Plaza trasladan el formato documental al formato reportaje y envían a una asustadiza Manuela Velasco a acompañar a unos bomberos a un edificio infectado por un extraño virus. Y cuando decimos extraño nos referimos a que convierte a los simpáticos vecinos del edificio en zombies sedientos de sangre. El realismo de la cinta, con movimientos de cámara bruscos, problemas de iluminación etc. hicieron de REC no sólo una de las películas más taquilleras de su año en España, sino un referente a escala internacional, que reconocieron la labor que se estaba llevando a cabo en España en torno a la ciencia ficción ( Durante 2007 y 2008 se estrenaron también El Orfanato, Los Cronocrímenes, Aparecidos, Sexykiller etc.) El éxito de Rec supuso un renacer del subgénero de zombies, o infectados, que tímidamente cintas como 28 días ( y semanas) después o Amanecer e los muertos (la mejor película, de lejos, de Zack Snyder) habían intentado con discreto resultado.

Manuela Velasco en un fotograma de [REC] (Fuente: cianboland.com)

Mientras en España disfrutábamos de REC, en Los Ángeles se preparaba el remake americano: Quarantine. Aún no se había caído de cartel la película española, cuando los medios publicaban un trailer teaser [40''] de la versión americana. La película gringa es, lejos de una “adaptación”, una copia exacta, plano por plano, actuación por actuación, de la cinta patria. Apenas añade dos escenas, eso sí, magistrales que hacen de Quarantine una mejor película que REC. Pero, ¿ este remake era necesario? Nuestra compañera Nerea de Locos por la tele ya nos habló largo y tendido de adaptaciones y remakes. Esta vez, yo no me mojo.

Pero, el que es (¿fue?) máximo representante del cine de zombies, George A.Romero, también se apuntó durante 2007 a la moda del falso documental con Diary of the Dead. En ella, un grupo de adolescentes “típicos” de la cultura de género americana se disponían a pasar un fin de semana ideal en una casa de campo cuando son atacados por una horda de zombies. Nihil novum sub sole. La diferencia, es que todo está rodado con una cámara casera o Handycam. La película se preestrenó en Sitges la misma semana que lo hizo REC. Mientras la película española recibía las alabanzas de crítica y público, Diary of the Dead pasaba sin pena ni gloria. Quizá Romero no supo desarrollar su talento otrora demostrado con este subgénero de mockumentary. O puede que, simplemente, los zombies clásicos estén ya fuera de lugar, y sea necesario dar paso a los zombies rápidos e inteligentes, vistos ya en REC o la citada 28 días después.Sea como fuere, el subgénero de zombies no ha muerto aquí y REC2 ya está lista, y su campaña de promoción en marcha.


[Trailer de District 9, subtitulado al castellano/ Fuente: mycinema.com / Duración: 1'44'')

Con el anuncio de District 9, y su curiosa campaña de promoción en la pasada edición de la Comic-Con americana, podemos confirmar sin lugar a dudas que el falso documental está de moda, y, desde Loco por lo Raro nos alegramos, pues es un subgénero original y fresco en una época en la que parece que todo está ya visto. Una muestra del éxito del mockumentary fantástico reciente lo encontramos en el festival de cortometrajes nacional Notodofilmfest. Os dejo con la ganadora del Gran Premio del Jurado ( ex aequo), Maquetas.


La audiencia ha decidido que debes morir en la casa

Dead Set es una miniserie de cinco episodios producida por Charlie Brooker para el Channel4 inglés. La trama es sencilla, un ataque zombie asola al mundo entero, y en la casa de Gran Hermano aún no se han enterado. No hay que confundirlo con un intento de reality zombie. "Nomino a Jenny porque babea sangre encima de mi almohada". Esto no ha ocurrido (Aún)

Por Javier Roiz (SerieZeta en CeroPretensiones)


Logo de la serie Dead Set (Fuente: Goregirl)

Para comprender donde reside el éxito de Dead Set hace falta solamente atender al comienzo de cada capítulo en el que una voz en off nos explica que: “el siguiente capítulo contiene lenguaje explícito y escenas muy violentas que pueden herir la sensibilidad de algunos telespectadores. Para disfrutar de la serie se recomienda verla en pantalla plana, con sonido envolvente, y en una habitación a oscuras”. Touché.

La serie, compuesta por cinco episodios, se empezó a emitir el 28 de octubre cosechando un 8,3 de share, que si bien puede parecer poco, consiguió ser el espacio más visto en su franja horaria. Pero, ¿qué tiene de especial Dead Set? Si uno se acerca por encima podría ver, y con bastante razón, una historia de zombies al uso. Como en Amanecer de los Muertos o, mismamente, la española [REC], un brote repentino hace a los humanos convertirse en extraños seres de lentillas azules y hambre feroz de carne humana.

Pero Dead Set es algo más. Entre las hordas de zombies y las escenas repletas de vísceras (algunas majestuosas, todo sea dicho) veo una crítica a la cultura basura tan feroz que convierte a los seguidores de estos programas reality en caníbales carroñeros. Hay una escena en la que dos concursantes de este peculiar Gran Hermano, fusil en mano, se preguntan por qué los zombies se apelotonan ante la puerta del programa. Uno, el más inteligente, responde: “Es inercia. Cuando estaban vivos esta casa era como una especie de iglesia para ellos. Ahora vienen como locos” En las antiguas películas de Zombies, y mitos relacionados con monstruos también, el objetivo final de la salvación era la Iglesia. Pero, ¿a dónde iríamos ahora si pasara algo de este tipo?¿ Hacia dónde nos llevaría el fanatismo? A Guadalix de la Sierra, seguramente.

Ante esta última referencia no puedo evitar expresaros uno de los pensamientos que más corrían por mi cabeza mientras veía la serie. ¿Sería posible hacer algo así en España? En Dead Set, la presentadora de Gran Hermano es Davina McCall la misma que en el programa original . Podéis considerarlo spoiler si queréis, pero creo que queda claro desde un comienzo su destino final. ¿ Se prestaría Mercedes Milá a convertirse en zombie y aparecer por los pasillos de Telecinco corriendo con un trozo de carne en la boca? Seguramente sí, si a cambio los guionistas acceden a explicar el virus zombie como una consecuencia del consumo de tabaco. Bromas aparte, no tengo muy claro si los realizadores de Gran Hermano en España contienen ese punto de autocrítica y humor negro necesarios para afrontar un proyecto tan disparatado como Dead Set.


La presentadora del Big Brother inglés caracterizada como zombie (Fuente E4.com)

Con todo esto, Dead Set se desmarca de otros productos de zombies ( en horas bajas, por otro lado, por culpa de los vampiros). Pero es inevitable pensar en 28 días después ( y su genial secuela a manos del canario Juan Carlos Fresnadillo). Parafraseando a Enjuto Mojtamuto: “Los zombies de 28 días después no son zombies, son infectados”. Y esta es una de las principales críticas que ha recibido la serie. Simon Pegg, creador de la hilarante y muy recomendable Shaun of the Dead ( en español, sin ninguna clase de sentido y perdiendo el juego de palabras original, titulada Zombie’s Party) escribió una crítica de la miniserie en la que decía que la “guinda del pastel” habría llegado con unos zombies clásicos, de aquellos que no corrían y que eran tan fácilmente “disparables”. Y es que es cierto que con estos nuevos zombies, que llamaremos “infectados”, se ha perdido la esencia del monstruo. Antes lo que daba miedo del zombie era que a pesar de que fueran muy poco inteligentes, lentos como tortugas y fácilmente abatibles, siempre terminaban por atraparte.

Además, la serie peca de un prólogo demasiado largo, que puede parecer pesado a los alejados del género. La presentación del primer zombie, que en cualquier película que se precie debe estar por encima de la media del resto de ataques, es bastante sosa, y hay bastantes momentos predecibles.

Pero a pesar de todo, Dead Set tiene algunas escenas gloriosas (el final de Patrick, la escena del jacuzzi…), un humor negro muy agudo, personajes muy esterotipados pero al mismo tiempo muy acertados ( me encanta Pippa) y una factura final de calidad muy superior a la media cinematográfica ( ¿qué es eso de 30 días de oscuridad?). Aprovechad la sequía veraniega para ver esta miniserie. Os aseguro que la devoraréis en un solo día (máximo dos).


Jaime Winstone (Kelly) en una escena en el confesionario de la casa (Fuente: E4.com)

[ ¿ Qué tengo que hacer para ver Dead Set?, como dice Hernán Casciari. Pues en Taringa.net, página muy recomendable, está la serie completa. (recuerda, son sólo 5 episodios)]

lunes, 15 de junio de 2009

¡Está Vivo!¡Vivo!


Bienvenidos y Bienvenidas a SerieZeta.
En primer lugar me gustaría agradecer a la redacción de CeroPretensiones por hacer hueco en su inmejorable revista a una sección tan bizarra como esta. Espero que la experiencia sea, cuanto menos, gratificante.
SerieZeta no nace de la nada. Fuimos nacidos en el seno de otra revista, Cada Loco con su Tema. Así, Locoporloraro se transforma en SerieZeta y continúa su viaje en la nave del misterio (espera, esto me suena). Librado de todo tipo de presiones evaluatorias, la sensación de libertad de expresión ha aumentado, y los temas a tratar serán más fragmentados y, gracias a Dios, menos académicos que en Locoporloraro ( si es que alguna vez así lo fueron).
Como no es propio de mí esta clase de verborrea, me despido.
Por lo pronto, mudaré mis anteriores entradas (no todas, las más interesantes) a SerieZeta, pero desde ya comienzo esta nueva etapa en CeroPretensiones.
Un saludo a todos, y de nuevo gracias a los redactores de Cero Pretensiones por hacerme eso del "We accept him, one of us" de esa maravilla que es Freaks de Todd Browning.